HISTORIA DEL TAROT
El Tarot, es el juego de cartas más antiguo del mundo. Sus orígenes están velados por la bruma del tiempo y por ello, se han formado mitos y leyendas a su alrededor.
La más aceptada, nos dice que fueron inventadas por el gran Hermes Trismegisto a quién se conoce como el mensajero de los dioses, quien tenía el conocimiento de las palabras de poder y su correcta pronunciación. Se le compara con el dios Thot, creador a través de la Palabra, es equiparable a este, incluso a veces toma su lugar.
Hermes es el padre del Hermetismo, ciencia que toma el nombre de su creador, todas sus profecías se han cumplido, como la que hizo sobre su propio pueblo, cuando escribió: "Se acabará la piedad, se perseguirá a los religiosos, cuando esto suceda, Egipto morirá". Y decir esto a un pueblo, cuya religión es la base de las que surgieron las principales religiones del mundo, parecería imposible.
Dice la leyenda, que en el centro de las pirámides, se pueden ver aún hoy día, los aposentos y pasadizos en que se efectuaban las pruebas iniciáticas de los sacerdotes de Osiris. Eran escuelas de conocimiento, así como espacios de reflexión, donde se acrecentara la fe y se hiciera profesión de ésta. Existen escritos en lengua hierática, donde todo se explica a través de metáforas y mitos. En las pirámides se encuentran: El pozo de la verdad, La escalera ascendente, La sala de los arcanos, La cámara del rey, que encierra un sarcófago. Esta disposición es la misma en todos los templos del Alto y Mediano Egipto.
Otra de las profecías cumplidas del divino Hermes fue: "Oh, Egipto, Egipto, solo quedarán de ti, fábulas increíbles para las generaciones futuras y nada durará de ti mas que palabras grabadas en piedra".
La relación de las pirámides con las cartas del Tarot es porque se encontraban pintadas entre los intercolumnios de la sala de los Arcanos y eran consideradas un lenguaje sagrado pues en estas pinturas, cada carta tenía un número y una letra, por lo tanto era el alfabeto de las ciencias ocultas, es decir los principios absolutos, las claves universales que aplicadas por la voluntad, se convertirían en la fuente de toda sabiduría y de todo poder. Cada letra, cada número y cada imagen, expresaban en aquella lengua una ley ternaria, que tenía repercusión en el mundo divino, el intelectual y el físico.
Se explicaba al aspirante a sacerdote de Osiris que si lograba encontrar el sentido a las cartas, esto lo conduciría a la corona de los magos, cuando se obtiene esta, se sabe que toda voluntad que se une a Dios para manifestar la verdad y obrar la justicia, entra desde esta vida en participación del poder divino sobre los seres y sobre las cosas.
Desde entonces, y debido a su importancia, se conoce a las cartas con el nombre de Arcanos, los hay mayores (22 cartas), y menores (56 cartas). Arcano viene de Arca y se refiere a un secreto profundo, es literalmente, una caja para almacenar. Para los alquimistas en también un remedio, un elixir que prolonga la vida. Para los hebreos, simboliza un cofre que conserva el conocimiento sagrado y que es el Arca de la Alianza. Noé, conservó en un Arca, la vida y el conocimiento antidiluvianos. Por ello, el Arca es un símbolo del cofre del tesoro del conocimiento y de la vida. Es principio de conservación y de renacimiento de los seres, por ello el Arca salva de los desastres y es el alambique donde se produce la poción mágica.
Madame Blavatsky, dice que la sabiduría arcana viene de Arka, la Virgen Divina, Madre de los Cielos. Graves, dice que Arka era la tierra de los Arkitas, Cananeos que veneraban a la diosa Astarté o Ishtar.
Igual que el Arca de Noé fue una nave para preservar la vida, así los Arcanos del Tarot, son vasijas de salvación de la sabiduría espiritual. Los alquimistas buscaban la transformación del ser y los Arcanos Mayores, permiten dicha transformación, pues representan los cielos cósmicos de creación y retorno, de involución y evolución y ofrecen una disciplina espiritual.
Se dice que los símbolos de los Arcanos se vaciaron en libros sagrados y en tablillas, (se han encontrado las imágenes en antiquísimas tablillas de oro) y, se utilizaban para comunicarse entre sabios de distintas lenguas. Eran el lenguaje común, pero cuando se desató una persecución contra los Hierofantes, éstos se las entregaron a los gitanos, pensando que el conocimiento parecería inofensivo, ya que estaba en manos de gente que era considerada entonces como frívola. Además, por su costumbre nómada, se difundiría la enseñanza, cosa que ocurrió. Ellos las sacaron de Egipto, Caldea e Israel y las llevaron primero a Grecia y a toda Europa después.
Por eso mismo, existe una versión, de que son ellos los inventores y que la baraja se llama Tarót, pues en Caló (idioma de los gitanos), Tar es baraja. Lo cierto es que coincide la fecha en que los gitanos empezaron su vagabundeo por Europa en el siglo XII y se empezó a hablar del Tarot, en Austria y Rumania. Como se puede ver, los Hierofantes tenían razón, nadie persiguió a los Gitanos, ni pensaron que guardaban secretos tan profundos pero, "el que supo ver vio".
Las cartas circularon en Francia, España e Italia desde el siglo XII, algunos museos conservan barajas como el de Louvre, que tiene un juego encargado por el rey Carlos VI en 1392, éste las utilizaba como diversión. En la mitad del siglo XY, Bonifacio Bembo (pintor italiano), hizo el Tarot Sforza Vsiconti, como regalo de bodas para dichas familias, poniendo a María Visconti como la Sacerdotisa, por lo cual se le llama en ocasiones, La Papisa. Las imágenes de las barajas inspiraron a varios pintores desde entonces.
En Francia, durante el siglo XVIII (1781), un sabio llamado Gebelín, descubrió las cartas del Tarot y las reprodujo en su libro "El mundo Primitivo", situando sus orígenes en Egipto. Existía una atmósfera propicia, donde proliferaron los pensamientos ocultistas, hubo masones, cabalistas, astrólogos, etc. Las cartas tuvieron gran acogida como instrumento adivinatorio. Un adivino llamado "Etteilla", encontró la relación de las cartas con la astrología, aunque pintó unas cartas a las que hizo cambios que mas tarde se desecharon. En 1846, Eliphas Levi, en su libro "Dogma y Ritual de la Alta Magia", hace referencia al Tarot, como fuente ocultista y descubre su relación con las letras del alfabeto hebreo y de ahí con la cábala. La Cábala, dice que Dios creó el mundo en cuatro etapas, que coinciden con las letras del nombre divino Yod, He, Vau, He, la otra fuente de la cábala, son los Sefirots del Arbol de la Vida y el Tarot, tiene cuatro mazos de 10 cartas numeradas (sefirots) y 4 personajes de la corte (las letras divinas). Así el Tarot recobra su lugar de instrumento del Mago y algunos lo utilizan, como los alquimistas hacen con el crisol, como un proceso para liberar el espíritu atrapado en la materia, terminando por transformase a si mismos.
Luego el gran mago Papus, en su "Tarot de los Bohemios", dice que le Tarot es el libro más antiguo, posiblemente anterior al libro de Enoch y por ello la clave de las ciencias ocultas, puesto que es el Libro de Hermes y contiene la suma del simbolismo.
A finales del siglo XIX y principios del XX, viene un gran auge del ocultismo y surgen sociedades secretas como "La Sociedad Teosófica", de Madame Blavasky, "La Logia Luminosa o Sociedad del Vrill" y en Inglaterra, la "Golden Dawn", que contaba con adeptos famosos como Bulwue Lytton que fue un erudito genial, así como Mathers que pretendía estar relacionado con Seres Desconocidos, la hermana de Henry Bergson y el poeta William Blake. Uno de sus miembros de la Golden Dawn, encontró unos manuscritos sobre ciencias ocultas y ahí conocieron el Tarot, el cual estudiaron profundamente, poniendo énfasis en el lugar que ocupaba la carta del loco en el mazo, pues en algunas barajas tenía el número cero y en otras el veintidós, Eliphas Levi lo colocó entre las cartas veinte y veintiuno que son El Juicio Final y el Mundo.
La importancia del Loco es debida a que es el único Arcano Mayor que permaneció en todos los juegos de baraja, como el Comodín, cuya movilidad, le permite insertarse en cualquier lugar y suplir a cualquier carta.
Los estudiosos ingleses proponen colocarlo en primer lugar ya que consideran al Tarot como el símbolo de la epopeya del héroe (el loco). Es el viaje heroico que todo hombre debe recorrer en su vida.
Eduard Waite, socio de la Golden Dawn, tradujo "El Tarot de los Bohemios" y ahí conoció las ideas de Papus respecto a los símbolos del Tarot y se dedico a rescatar los significados simbólicos originarios observando las constantes en los mazos y publicó "La Clave del Tarot" en 1910.
Con éste breve recorrido, podemos confirmar que lo realmente secreto, no se hace en secreto, pero que habla en secreto. El conocimiento se manifiesta por medio de imágenes de toda clase, que aluden a su esencia, así a través de los siglos, múltiples hombres de letras (desde Petrarca en sus "Triunfos", hasta Italo Calvino en "El Castillo de los Destinos Encontrados"), toman como tema El Tarot, igual sucede con múltiples pintores, como pueden ser Primero Bonifacio Bembo, y Andrea Mantegna, hasta Salvador Dalí quienes hicieron cartas de Tarot. Poetas como T. S. Elliot y Yeats y, últimamente, psicólogos han estudiado al Tarot, Jung y toda su escuela, han visto en estos símbolos, arquetipos que relacionan con las actividades del inconsciente colectivo.
Lo cierto es que el Tarot, nos abre una puerta permitiéndonos un viaje al centro de nuestro Ser. A nuestra Fuente Primaria: es una puerta al inconsciente.
Podemos inferir que la enseñanza esotérica trasmitida sobre la base de imágenes simbólicas llamadas Tarot, continua vigente e impactándo el subconsciente del ser humano.
Las imágenes del Tarot, no significan personas, cosas o acontecimientos, sino que proyectan a las personas, cosas y acontecimientos dentro del contexto de la ineludible odisea anímica. Por ello, cuando se consulta el Tarot, no son las cartas lo que hay que leer, lo que debe leerse es la propia vida reflejada en estas imágenes.
Los símbolos no se resuelven en situaciones, sino que sugieren el significado de las mismas.
El Tarot, como las imágenes que concurren a nuestros sueños, irrumpen en nuestra vida para mostrarnos aspectos de nuestra personalidad que quieren ser reconocidos. Nos traen mensajes de gran importancia en lenguajes no verbales sino simbólicos.
Por ello, el Tarot tiene un inmenso poder para activar la imaginación del hombre, pues las cartas están inspiradas en la experiencia humana y en el nivel mas profundo de la psique.